Sin opinar

31/12/15

Lo que me dejan los libros este 2015

Hago parte de las personas que ven su vida dividida en capítulos anuales, que van desde el primero de enero hasta el 31 de diciembre del mismo año. Por eso esta fecha, hoy, significa más para mí que un simple fin de año, volviéndose más bien un fin de etapa, de capítulo, de episodio.

Y aunque mi blog hace meses dejó de ser tan personal como era hace un año, que hice un post sobre reflexiones del 2014, para ser más de uso literario, sigo teniendo la necesidad de hacer el ejercicio de hablar un poco de mi crecimiento personal, aunque esta vez enfocado al tema que a todos nos importa: Los libros. Porque también soy parte de esas personas que ven la lectura como un medio o un apoyo valioso para lograr el crecimiento personal. Y de hecho son muchas las lecturas que me hacen cambiar puntos de vista que tenía, obligándome prácticamente a cuestionarme todas mis creencias para poder encontrar una nueva visión mucho más completa o profunda.

Tengo especial ganas de hacer este ejercicio porque ha sido un año bastante interesante respecto a lecturas. Aunque he leído realmente poco comparado con años anteriores (apenas 19 libritos), varios de ellos me han marcado totalmente.

No haré spoiler de ninguna historia, solo hablaré por encima de lo que me dejó a nivel emocional o psicológico, cabe aclarar.

Por un lado le tengo especial cariño a Guerra Mundial Z. Como decía en la reseña, hay un capítulo en especial que me marcó de manera casi que exagerada. ¿Qué si el fin de tu vida empieza en este momento? ¿Qué si un evento inesperado te arrebata esa zona de confort en la que vives? ¿Puedes decir que si en este momento se da un apocalipsis te sentirás al menos medianamente satisfecho por haber podido vivir mil experiencias cuando tuviste la oportunidad? Mi respuesta es no. Si en este momento se desatara un virus o algo, no dejaría de golpearme la cabeza mientras me llamo “tonto”, por haber desperdiciado tanto esfuerzo y tiempo en cosas que no me llenaban lo suficiente, únicamente por miedo o temor a vivir más, a salir más de mi zona de confort, por querer irme por el camino fácil.

Esto se complementa bastante con El túnel. Aquel libro con ese terrible toque depresivo que me dejó impactado al notar tantas similitudes entre el protagonista y yo. ¿El principal problema? Que odiaba al protagonista, por pensar tanto todo, por ser tan excesivamente dramático, por tener pensamientos tan destructivos consigo mismo, y por esperar tanto de las personas como si estas estuvieran en obligación de cumplir sus expectativas. Sí, antes me identificaba con todo ello de una manera impactante. De todo esto es que nació mi deseo de cambiar, de relajarme un poco, de ser más ser humano y menos máquina.

No ha sido un cambio fácil, claro, tienes que aprender a eliminar cosas tóxicas de tu vida, a dejar ese negativismo de lado, aprender a amar tu día a día, a creer en un mañana mejor o simplemente a esperar que el mundo te dé lo mejor que te pueda dar, dejando por completo tus expectativas de lado.

Pero si me he encontrado un libro que me haya aportado mil inquietudes, ese es Cosmópolis. Es lento como él solo, enormemente introspectivo y detallado. Pero es un completo mar de conocimiento. Destaco especialmente la búsqueda de respuestas que tiene el protagonista durante la novela. Va de aquí para allá buscando darle sentido a las cosas, buscando hallar el porqué de sus dudas, buscando justificar su existencia. Cuestionarse, arriesgarse y aprender a ver la infinidad de matices que tiene la vida (que usualmente recortamos para sentirnos menos abrumados con ella) son algunas de las cosas que me deja Don DeLillo. Dejaré a continuación fotos de algunas de las frases o momentos que más me hicieron pensar.





Estas son las principales cosas que me deja la literatura este año. Todos los demás libros leídos también me aportan algo, aunque no en grados tan significativos como los ya mencionados. En Hot Sur y El señor del tiempo me encontré con el tema de no tener prejuicios; Ciudades de papel y el Retorno del Rey, me dejan el no temer a vivir aventuras por algo que quiero; Por qué fracasan los países me deja claramente una visión más global, histórica y política del mundo en el que vivo, permitiéndome entender un poquitín más el porqué de las situaciones que viven hoy en día muchos países; La sonrisa de Mandela me permitió conocer a un hombre inspirador, que con su amabilidad y sueños de un lugar mejor, logró cambiar su país e inspirar a muchas personas a ser mejores alrededor del mundo; Erebos me dio la oportunidad de preguntarme qué es lo que quiero para mi vida, cómo quiero ser con mis amigos y cómo nos controla la sociedad para hacer lo que ellos esperan que hagamos y no lo que nosotros realmente queremos hacer; por último tengo a Satanás, que al desarrollarse en una ciudad de mi país me permite un acercamiento un poco más preciso a la historia, permitiéndome cuestionarme sobre los métodos de supervivencia que están presentar en mi tierra, las mentiras que nos decimos a nosotros mismos sin llegar a calcular el daño que nos harán a futuro, lo frágil que es todo lo que tenemos en nuestra vida (o incluso la vida propia) y lo destructivas que pueden llegar a ser ciertas decisiones tomadas por pasión momentánea.

Dejo a un par de libros por fuera del post principalmente trataban temas que ya he aprendido en años anteriores. Pero eso no significa que sean menos valiosos, solo que tuve la suerte de aprender lo mismo anteriormente.

Este ha sido en toda mi vida el año más intenso a modo emocional y psicológico. He logrado un cambio realmente impresionante con respecto a la persona que era hace exactamente un año. Un cambio para mejor. Pude reír mucho más este año, ser más feliz, valorar más a las personas que me rodean, sentir más pasión por la vida, ser un poquito más humano y poder definir caminos que parecían muy confusos.

Ha sido un 2015 espectacular. Y espero que de aquí a un año haber vuelto a mejorar, para acercarme a la persona que deseo ser. Ya sea gracias a las lecturas que me esperan, o a las vivencias que vienen.

A todos los que hayan llegado hasta este punto, muchas gracias. Y a los que no, también muchas gracias. También a los que me han leído durante el año, o a los que alguna vez se han pasado por el blog. Un feliz año para todos, que tengan un bonito, intenso y muy memorable 2016.

28/12/15

Reseña: El orden y el caos - Louise Cooper


Louise Cooper | Fantasía | 1987 | Saga El señor del tiempo

Por fin un nuevo viaje literario concluye; mucho más rápido de lo que esperaba cuando lo inicié, pero tan satisfactorio como me imaginaba. Es que no tardé nada en acabar la trilogía de la que vengo hablando hace ya semanas, fue libro tras libro, y hoy finalmente traigo la reseña de la conclusión de la historia de Tarod, aquel Adepto de nivel siete que debía nacer.

Previously on El Señor del Tiempo…

Tarod se ha visto obligado por Drachea a poner en marcha el péndulo de tiempo de forma prematura, usando a Cyllian para poder traer la gema del caos que contiene su alma y así usar todo su poder real para retornar al mundo que abandonó hace meses en su intento por evitar su muerte; era eso o permitir que su amada muriera, y no estaba dispuesto a aceptar ese destino para ella. Una vez regresan, el Cïrculo y el Sumo Iniciado no logran entender qué ha sucedido, pero no tardan mucho en retener nuevamente a un cansado Tarod para evitar que escape y poder repetir así el ritual de “limpieza del caos” en un par de días. Cyllian por su lado es encerrada en un cuarto donde estará encerrada hasta que Tarot muera , a menos que ella pueda evitarlo rompiendo el pacto que hizo Tarod con Keridil, donde el primero se comprometía a morir cuando sea necesario solo si mantenían a su amada con vida para posteriormente ponerla en libertad, una vez todo haya acabado. Al final, gracias a la (increíble y entrañable) aliada que consiguen nuestros protagonistas, logran escapar de sus respectivas celdas y buscar la forma de tratar de llegar hasta el otro, ella para darle la piedra del Caos, y él para recuperar su vieja gema. Después de los diversos fallos que tiene el plan, ambos logran salir del castillo, pero separados, sin sospechar que la separación se acentuará más cuando ella sea arrastrada por un Warp dejándolo a él solo, intentando escapar por sus propios medios, y sin la gema.

La historia sigue horas después del cliffhanger leído en el anterior libro. Como era de esperar, ambos siguen vivos aunque ninguno de los dos tiene seguridad de qué sucedió con el otro. Entonces por cosas que no acabo de entender, ambos deciden ir hacia el sur, donde esperan cruzarse y poder estar por fin nuevamente juntos, pero deben apurarse, porque ahora que El Círculo ha corrido la voz sobre los fugitivos, todo el país está tras ellos, y si los ven no dudarán un segundo en matarlos.

No sé si era error de la traducción que leí, pero en el último capítulo de la trilogía la historia parece bajar su nivel considerablemente. Hay dos partes del libro que no logro acabar de entender lo que pasó. La primera es la ya mencionada, el hecho de que ambos pensaran que el otro se dirigiría hacia el sur es algo que aunque se trata de explicar, no alcanzo a entender. La segunda parte es en el penúltimo capítulo, donde me fue imposible seguir todos los sucesos que pasan, porque la narración la sentí tan enredada que ni releyendo 4 veces (literal fueron 4) logré llevar a mi mente todo lo sucedido. Una pena, porque era un momento que llevaba esperando desde que inició el libro, y no haberlo podido disfrutar fue muy frustrante.

Dejando de lado estos errores, nos hallamos contra uno que sí afecta a todo el libro, llegando a fastidiar bastante la inmersión que podamos tener con la historia: Se generan demasiadas casualidades. Pero un punto en especial, un deus ex machina en específico que puede arruinarte toda la segunda parte del libro, haciéndote sentir una especie de desánimo al ver cómo la autora decide resolver una historia que se podía haber tratado bajo reglas más limpias, sin acudir a trucos baratos que intenten generar tensiones innecesarias, porque al fin y al cabo se podía llegar al punto de destino por caminos más honestos, despejados y cortos.

Quizá como otro punto negativo, podemos comentar el hecho de que el mundo donde se desarrolla toda la historia se siente bastante desaprovechado, restándole a estas alturas la sensación de solidez que teníamos en anteriores libros. Pero digo “Quizá” porque según sé, Cooper escribió dos trilogías más (una precuela y otra secuela del Señor del Tiempo) que expanden este universo literario, con lo cual se la puede excusar un poco de este pequeño punto, aunque no del todo.

No todo es malo, claramente. Los personajes ya están consolidados y en ningún momento pierden carisma o coherencia. Y todas las consecuencias generadas por los hechos pasados se tornan interesantes y realista.

El Caos y el Orden, a pesar de todo, se pone en nuestras manos como un final decente de una trilogía que aunque es interesante, nunca acaba dando todo lo que pudo dar de sí. Con una gran narración introspectiva pero a la vez fluida, Cooper nos regala una buena historia sobre la lucha entre el bien y el mal, conduciéndonos a un final que aunque no sorprende ni impacta, nos da respuestas satisfactorias a casi todas las preguntas que pudiéramos haber tenido durante la lectura.

Ojalá algún día pueda animarme a leer otros libros de esta autora, porque talento no le faltaba.

26/12/15

Reseña: El proscrito - Louise Cooper


Louise Cooper | Fantasía | 1986 | Saga El señor del tiempo

En semanas pasadas traía la reseña del primer libro de la trilogía que elegí para cumplir el reto literario. El señor del tiempo: El Iniciado fue un libro que me gustó muchísimo (y mucho más en su relectura), me dio grandes dosis de intriga y me avivó para seguir la saga al darme un final bastante memorable, un cliffhanger de los buenos, en otras palabras. Por lo mismo me fue imposible hacer la clásica pausa que suelo hacer entre libros de una saga y preferí lanzarme de una vez al segundo, al fin y al cabo la lectura no era pesada, además no quería olvidar pequeños detalles que quizá eran muy importantes para continuar la historia. Y créanme, tomé la decisión correcta.

En El Iniciado habíamos terminado justo en el momento de la ejecución de Tarot, después de haber sobrevivido a la terrible pérdida de Themila (¿Por qué me haces esto, Louise?) todo se fue complicando más y más, personas traicionando a sus amigos de toda la vida, ciegos religiosos incapaces de poner sus ideas en orden debido al miedo que tienen a lo desconocido; y muchas, muchas más traiciones (Sashka, no mereces ni que hable de ti en mi post). A pesar de todo, un Señor del Caos no perderá la vida tan fácil, por eso Tarod hizo acoplo de todas sus fuerzas mágicas para detener el tiempo, para congelar todo justo antes de ser injustamente ejecutado por aquel traidor al que algún día llamó amigo. En El Proscrito nos separaremos un poco del hermano de Yandros para ponernos en los zapatos de Cyllian y Drachea, dos personas que aunque socialmente son totalmente opuestas (ella pobre y humilde vaquera, él rico y egocéntrico heredero) acaban por obra del destino en la misma dimensión en la que Tarod se encuentra atrapado. Ahora él ve en ellos su única oportunidad para obtener lo que necesita para poder liberarse de esa prisión en la que se metió quién sabe hace cuánto tiempo, y poder así llevar a cabo los planes que su mente ha trazado con sumo cuidado.

Se podría decir que el libro se divide en dos partes, claramente reconocidas por la situación en la que se encuentran los protagonistas; también por la atmósfera del sitio donde se desarrolla la historia.

En la primera parte tendremos una atmósfera de absoluta desolación, de esperanzas desvanecidas que en su lugar han dejado una tenue luz de arrepentimiento y pesar. Es un ambiente realmente tétrico el que se percibe, y a la vez es ideal para los acontecimientos que rompen la inquieta tranquilidad que en un inicio llenaba el ambiente.

Posteriormente está la segunda parte que pierde el toque de desolación para poner en su lugar una pizca de odio e ironía que nos dará pequeñas y dolorosas punzadas cada vez más fuertes mientras vayamos avanzando en la lectura. Todo para concluir en un final absolutamente cinematográfico y memorable.

Sin atreverme a revelar nada, como siempre, puedo decir que el último capítulo contiene un cliffhanger gigantesco y exageradamente motivador (Adivinen quién seguirá directo al tercer libro…), es un final que definitivamente denota la habilidad de Cooper como escritora, al haber podido convertir un momento tan visual y sonoro en una historia escrita, de forma tan satisfactoria.

Por otro lado, los personajes son igual de sólidos que en la primera novela, tanto los antiguos como los nuevos, que consiguen con facilidad ganarse nuestro corazón, o un tiquete sin regreso a esa celda mental en donde almacenamos todos los personajes que quisiéramos ver sufrir.

La historia continúa siendo bastante introspectiva pero llevando un ritmo que permite un desarrollo ágil y a la vez completo de los sucesos que pasan o de los personajes que conocemos. Sin ninguna duda, El señor del tiempo: El Proscrito es bastante superior a la anterior entrega de la saga, volviéndose una excelente segunda parte de una trilogía que parece mejorar exponencialmente capítulo tras capítulo.

10/12/15

Mi gran fracaso literario del año

Desde pequeño he tenido una gran debilidad por los retos. Me encanta decirle a la gente “Ja, ¿qué decías?” cuando cumplo alguno, especialmente cuando no creían para nada que podría hacerlo. Pero la vida no es fácil y a veces perdemos. Hoy estoy aquí, en este diciembre, para admitir mi derrota del año. Y es que mi reto literario fue un completo fracaso.

Admito que lo inicié muy bien; estaba leyendo un libro por semana, avanzaba a muy buen ritmo, lograba encontrar libros según las categorías del Reading challenge, e incluso a veces lograba leer dos libros por semana, permitiéndome adelantarme un poco a los planes de lectura que tenía previstos. Pero todo cambió cuando la nación de las responsabilidades atacó. Solo yo, el dueño de mi propio tiempo podía detenerles, pero entonces, fracasé.

Fracasé, perdí, me rendí, fallé, me cansé, naufragué en un mar donde las aguas no estaban destinadas a llevarme al éxito, no logré sacar la espada legendaria de la piedra, no tuve capacidad suficiente para liberar al mundo de la opresión. Como quieran llamarlo, al fin y al cabo el punto es el mismo.

No llegué ni a la mitad del reto, ya que solo he leído hasta el momento 18 libros (adiós a mi promedio de 30 libros por año), e incluso voy atrasadísimo con las reseñas. Y sí, aún quedan unas pocas semanas del año. Podría leer y llegar al menos al número 30. Pero como estoy en exámenes finales de la universidad y acabo el 19… más responsabilidades familiares o sociales… no hay forma.

Mi lista de libros leídos. Los que tienen el simbolito de "hecho" son los que ya tengo la reseña escrita.
Aunque igual no importa tanto. El tiempo para leer que tuve durante el año fue corto debido a la gran cantidad de cambios que he tenido en mi vida. Cambios buenos que me han acercado un poco más a donde quería llegar. Pero no deja de ser triste el maltrato tan terrible que sufrió mi faceta lectora.

Veremos qué sucede el próximo año, en el cual definitivamente no intentaré un reto tan específico como lo intenté este 2015. ¿Saben lo difícil que es tener que tratar de encajar un libro que leíste por simple gusto en una de las categorías específicas de la lista? Como cuando obligué a una amiga a recomendarme un libro que quería leer para poder leerlo y marcarlo en la categoría de “Un libro recomendado por un amigo”.

Pero ya, no importa. Solo quería notificar que el reto me quedó grande, muy grande, y que a la vez me enseñó que soy demasiado rebelde para seguir un orden de lectura.

Todas las reseñas que tengo pendientes las iré publicando cada semana, como para tener contenido constante en el blog. A la vez que me da cierto tiempo para generar más contenido relacionado con libros. Que como quizá se ha visto, el blog ahora es netamente literario, ya que todas mis cosas frikis las mudé a mi nuevo blog Insomnio Friki.

Porque eso de mezclar libros con , por ejemplo, la serie de Tron o los nuevos juegos de Tomb Raider… no queda nada bien.

30/11/15

Reseña: El iniciado - Louise Cooper


Louise Cooper | Fantasía | 1985 | Saga El señor del tiempo

Tengo una seria debilidad por la fantasía. Lo sé, lo sabemos. Después de haber leído El Señor de los Anillos, aquella afición, iniciada por Warcraft hace un par de años, ha aumentado considerablemente su hambre.  Ahora siento en mi alma un terrible hueco que me pide más y más cosas de esta temática. Por eso, con el objetivo de seguir mi reto literario 2015, decidí leerme una trilogía de este género; debo admitir que ya había leído el primer libro hace aproximadamente dos años, pero como no recordaba nada más que el final del mismo, decidí iniciarla desde cero releyendo el inicio de la saga, intentando pasar las pruebas del Círculo para saber si podía convertirme en un Adepto, o por el contrario, en un rechazado.

Como sé que El señor del tiempo es de esas sagas que nadie conoce, intentaré situarles un poco en las líneas de la historia.

Tarod es un Adepto de nivel siete con un enigmático origen. Llegó al Castillo ubicado en la Península de la Estrella por diversas casualidades cuando tan solo tenía 13 años de edad. Aunque su llegada levantó varias miradas de intriga entre los habitantes del lugar, debido a las historias que se narraron sobre la gran habilidad mágica innata del niño, acabó siendo educado por el Círculo, quienes eran los encargados de luchar y proteger al mundo que Aeoris, Dios del Orden, había liberado hace cientos de años del dominio de las fuerzas del Caos. Con los años Tarod fue ascendiendo de rango una y otra vez,  hasta alcanzar el tope, que era el nivel siete. Pero toda su idílica vida se parte en dos cuando empieza a tener unas espeluznantes pesadillas que le trastornarán hasta el punto de llevarle a hacer cosas que no había imaginado, y de paso, a descubrir la verdad sobre sí mismo.

La trama como ven es bastante sencilla, y de por sí en este libro será predecible, de forma superficial, todo lo que la autora espera revelarnos. A pesar de esto El iniciado no pretendía irse por ramas de originalidad absoluta, y esto queda claro con los primeros capítulos del libro, que se encargan de narrar un poco el descubrimiento de Tarod de sus poderes y cómo acaba llegando al lugar al que parecía destinado. Increíblemente esto no molesta ni llega a aburrir, debido a que a modo más profundo la historia consigue sorprender lo suficiente como para tenernos en suspenso en cada pasar de página. Eventos inesperados y resoluciones bien argumentadas son constantes en esta historia, que aunque a veces parecerá que va a estancarse, nunca acaba de hacerlo, y por el contrario, buscará demostrar que aún tiene muchas sorpresas guardadas.

Pero el interés que tendremos por la historia no es solo mérito de los giros argumentales que se presentan, este es apenas uno de los dos ingredientes que se mezclan con gran perfección, siendo la profundidad de los personajes el segundo ingrediente.

Primero tenemos a Tarod, que tiene ese rebelde pero encantador aspecto rompe estigmas, con esos ojos verdes casi gatunos y los cabellos negros que parecen venir de la mismísima oscuridad. Un personaje fantástico con el que es imposible no simpatizar, debido al gran carisma que Cooper le ha ortorgado.

Inmediatamente tenemos a Keridil y a Themila, de los que no hablaré mucho debido a la importancia que tienen en la trama. Pero el primero es tan diferente de Tarod que sorprende la versatilidad que tiene la autora a la hora de crear voces. Y lo mismo pasa con Themila, que hace principalmente el papel de voz de la razón y la justicia, volviéndose página tras página uno de los personajes más queridos que he tenido la suerte de conocer en este género.

En menor medida tenemos a otros personajes que aunque serán relevantes en la historia, pasaré de hablar de ellos para no contar mucho. Cooper tiene verdadero talento para la creación de personajes sólidos e interesantes, y no pienso destruirle ese descubrimiento a los que a partir de esta reseña (ojalá) se sumerjan en la vida de Tarod. 

Quizá un pero que muchos lectores pueden encontrarle al libro es que es sumamente introspectivo. A veces tendremos páginas enteras que relatan lo que el personaje está pensando o sintiendo en el momento. Que personalmente no me molestaba porque hacía que fuera más fácil construir y conocer al personaje en mi mente, sin embargo sé que no todos podrán soportar esto, sobre todo quienes busquen acción más directamente; que posiblemente terminarán pasando del libro.

Como punto fuerte, El iniciado en ningún momento trata de ser una simple Introducción, sabe que puede aspirar a más y por eso hace el esfuerzo de hacerlo. Llegando así, a ser un libro bastante honesto en cuantos sus intenciones, que en ningún momento se siente como irrelevante o repetitivo.

El señor del tiempo: El iniciado es un muy buen inicio de una de las sagas más infravaloradas que he tenido la suerte de conocer, gracias a la detallada pero al tiempo ágil pluma de Louise Cooper, viajamos a un mundo donde los Fannani, los castillos y los secretos ancestrales nos cautivarán por completo.

24/11/15

Reseña: El túnel - Ernesto Sabato


Ernesto Sabato | Novela corta. Novela psicológica. | 1948

Como ya he contado en la sección “Sobre mi” de este blog, en mi época de colegio no leía mucho que digamos. Lo hacía pero muy levemente. El propio colegio tampoco es que me propusiera lecturas, entonces era difícil meterse en el mundo de la literatura sin tener al menos un guía que me mostrara el camino. Afortunadamente la colección de Grandes Éxitos Latinoamericanos que compré hace unos meses me trajo uno de los libros que se supone que se debe haber leído como colegial, y además es una buena excusa para cumplir otro punto del reto literario del 2015.

Este es un libro conocido de sobra. Todos lo han leído o por lo menos han escuchado hablar de él. Pero si no, pues la historia es simple. Juan Pablo Castel es un pintor de indudable talento y prestigio que una vez nota cómo una mujer, María Iribarne, ve en una de sus obras algo que los demás críticos especializados o personas del común no notan. Desde ese momento él se obsesionará con ella, y posteriormente la matará. La historia que encontraremos aquí es el cómo es que acaba pasando la tragedia que pasa.

Tan solo leer la primera línea ya estaremos atrapados. La narración que hace Juan Pablo es directa y gracias a eso presenciamos uno de los mejores párrafos de inicio para iniciar un libro que he podido leer:

“Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona”.

Poco a poco la historia nos seguirá agarrando con más fuerza hasta enviciarnos por completo y no querer soltarnos, como mínimo, hasta llegar a la mitad del libro. Incluso conozco casos de personas que lo han leído de una sola sentada. Yo personalmente no pude, porque aunque el libro es muy corto, necesitaba tiempo para digerir todo lo leído. No es en absoluto un libro que se pueda leer sin reflexionar sobre lo leído, sino uno de los que te hacen hacerte mil preguntas que quizá nunca puedas responderte a ti mismo.

El túnel tiene una atmósfera algo depresiva, pesimista y bastante obsesiva. No tanto por la historia, pues aunque es buena, es común; sino por los personajes. Juan Pablo es uno de los personajes más sólidos que he encontrado en un libro hasta ahora, sus manías, sus expresiones, sus actos, todo hace parte de un cuadro que en ningún momento adquiere tonos incoherentes. Uno puede decir lo mismo de Maria, que es un personaje sólido, pero a ella no la veo tanto como un personaje. Pienso que es más como un medio, la excusa que necesitaba Castel para sentir un poco de vida, para sentir que hay luz en esa oscuridad en la que nació y ha vivido toda su vida. E incluso todos los demás personajes los veo como un simple medio, Juan Pablo es tan fuertemente magnético con el mundo externo que resulta imposible que sea Juan Pablo sin que le rodeen las personas que le rodean en la historia. Así como no puede haber fuego sin oxígeno, tampoco puede existir un pintor de apellido Castel sin las personas adecuadas a su alrededor.

Este es un libro que a pesar de su poca longitud, puede generar un extenso debate interior sobre temas existencialistas o sociales. Una vez llegues a la última página te será imposible olvidar el inicio, al protagonista, o la experiencia de haber leído uno de los libros más representativos (con total mérito) de la literatura latinoamericana.

16/11/15

Reseña: Hot sur - Laura Restrepo


Laura Restrepo | Novela, Thriller | 2013

Ya mencionaba hace un tiempo en la reseña de Ciudades de papel que hay autores con los que me enamoro a primera lectura. John es uno de esos, hoy vengo a revelar otro nombre. Y es que no sé qué pasó, pero su pluma me atrapó por completo y no me quiso dejar ir nunca más. Es momento de revelar que Laura Restrepo y yo tenemos una relación lector-escritora bastante intensa, que página tras página solo logra mejorar, volviéndose la escritora Colombiana que más me ha gustado hasta la fecha.

Todo inició con Delirio, aquel premiado libro que llegó a mi vida por obras del Dios de las promociones. No pasaron muchas páginas de lectura para que me atrapara y me hiciera todo suyo. Se volvió mi fiel compañero de transporte público durante un par de días, y que puedo decir, cuando todo acabó fue muy doloroso. Pero el Dios de las promociones hizo su trabajo una vez más y me trajo el libro más reciente de aquella escritora que dio a luz al que fue el amor de mi vida por unos días, Hot sur, dándome la oportunidad de caer nuevamente en las redes de aquella escritora que nació para las letras.

Cuento todo esto para decir lo más importante a tener en cuenta con Hot Sur, y es que el libro está tremendamente bien escrito. Es impresionante la mejora que ha tenido el estilo narrativo de Laura, sobre todo porque no parecía que pudiera mejorar, pero lo hizo y ahora es un gran deleite perderse entre las oraciones que sus manos trajeron a este mundo.

Desde la primera página nos vemos envueltos en una historia que solo lograremos entender mucho después, porque aquí juegan al despiste con nosotros, pero de una forma honesta, nada de cartas sorpresa incoherentes sacadas debajo de la manga únicamente para buscar sorprender al lector. La historia sorprende, pero de forma sencilla y elegante, sin caer en esos trucos baratos. Porque si algo queda claro es que la historia parece a ver sido expulsada de tirón del cerebro de la autora. O al menos yo no he encontrado incoherencias argumentales que me permitan quitarme la imagen de gran planeadora que tengo de Laura. Si alguno cae en la cuenta de alguna, por favor avísenme, no me dejen en la ignorancia.

Todo va sobre el sueño americano; es una reflexión agridulce y melancólica sobre la exaltación e idealización que se tiene sobre ese generalizado sueño con el que tantos han terminado viviendo pesadillas, mientras que otros han alcanzado el propio paraiso. Sin necesidad de caer en los clichés que tanto abundan en la literatura colombiana, Restrepo nos cuenta una historia que poco a poco, y de forma silenciosa, se vuelve un gigantesco mar lleno de complejas críticas sociales y humanas.

No solo la historia resulta tremendamente sólida (a pesar de que haya un hecho que no se explica, pero tampoco es muy relevante entender el porqué del mismo), sino también los personajes, que perfectamente pueden salir del libro y tomar vida ante nuestros ojos, que es lo que pasa cuando los leemos. No puedo hablar de ellos porque eso sí sería hacer spoiler (y uno gordo), pero todos tienen una voz supremamente definida que hace imposible no generar odios u amores (sí, con Hot Sur nos volvemos de extremos). Y que haya pequeños detalles como el trato a las mascotas muestra los pequeños detalles que puso de sí misma en los personajes.

El libro en sí es un poco gordo, pero cada página es necesaria, ya sea para el desarrollo de la historia o de los personajes, absolutamente nada sobra.

Hot Sur se convierte en otra (muy) grata sorpresa que llega a mis manos por un golpe de suerte. Es con este libro que Laura Restrepo acaba de posicionarse entre mis escritoras favoritas, volviéndose desde ahora una imprescindible en mi biblioteca personal. Dentro de sus páginas hallaremos una historia un tanto enrevesada, salvaje y trágica, cruelmente trágica, que varias veces nos dará una dolorosa patada de realidad para recordarnos que allá afuera hay gente que no vive en esta perfecta burbuja en la que muchos pasamos nuestro día a día.